¿LLEVO A MI HIJO A VISITAR A SU HERMANO EN EL HOSPITAL?

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En mis intervenciones cotidianas suelen surgir muchas preguntas en los padres de algún paciente pediátrico que se encuentra ingresado. Estas tienen que ver con la naturaleza de los síntomas o del probable diagnóstico que se sospecha o que se ha establecido. Sin embargo hay otras preguntas que no tienen que ver con tratamientos o medicinas, sino que enmarcan el cuadro familiar y las relaciones interpersonales que el niño tiene con su familia, sobre todo con otros hermanos. Es por eso que para establecer una respuesta, estos son los 5 elementos que considero importantes tener en cuenta a la hora de llevar un niño/a de vista al hospital

Gravedad de la enfermedad

Establecer la gravedad de la enfermedad es un parámetro que permite abrir la posibilidad de hacer una visita. Algunas patologías o enfermedades requieren de un proceso de internamiento muy prologando, por lo tanto valdría la pena considerar el llevar al niño al hospital, pues este tendrá preguntas sobre el estado de su hermano/a o familiar, podrá expresar el deseo de verle y por otra parte para el paciente las visitas representan un elemento de motivación adicional mientras cursa una enfermedad.

En Ibiza El servicio de Pediatría y Neonatología del Hospital Can Misses desarrolla el programa de humanización llamado “Ábrete sésamo” que permite a los niños prematuros que se encuentran en incubadora, recibir visitas de sus hermanos mayores, con el objetivo de fortalecer la unión familiar, reducir el estrés y buscar una notable mejoría en el prematuro.  Una investigación publicada en la revista The Lancet Child & Adolescent Health realizada en UCIs pediátricas de Canadá, Australia y Nueva Zelanda reveló que los padres que tienen un rol activo durante las visitas, como dar medicamentos orales, ayudar en la alimentación, tomarles la temperatura o vigilar los signos vitales de los niños, generan un impacto positivo en la salud del infante que se evidencia por ejemplo en la ganancia de peso y en los padres la reducción del estrés y la ansiedad.
*https://www.thelancet.com/journals/lanchi/article/PIIS2352-4642(18)30039-7/abstract?code=lancet-site

Condiciones físicas

Es importante evaluar las condiciones en las que se encuentra el paciente sobre todo porque esto puede generar un impacto emocional grande en el niño que visita. No es lo mismo hacer una visita a un paciente que esta fracturado que entrar a una UCI donde todos los elementos pueden confabular en contra. En este punto es importante consultar con el equipo de asistencia y principalmente con psicología quienes previo a la visita,  pueden reunirse con el niño y sus familiares y explicarle en base a su conocimiento y compresión la situación, durante la visita para brindar soporte emocional a todos los involucrados y después de la visita por si el niño tiene dudas acerca de la condición de su hermano o familiar.

Edad del niño que visita

La edad es un factor importante a tener en cuenta no solo porque facilita la forma en la que se le explicará al niño o niña lo que está ocurriendo. Es importante también porque la idea de tener una visita al hospital implica resguardar no solo la salud mental, sino también la salud física del niño que visita, evitando exponerlo a ambientes que pueden favorecer la aparición de una enfermedad o exponerlo a una situación que vulnere su estabilidad emocional. Es por eso que los hospitales tienen ciertas regulaciones sobre las edades para las visitas y también sobre las áreas en las que podría haber una mayor apertura (por ejemplo áreas que no tienen pacientes con procesos infecciosos o virales). Es importante que se informe con el personal médico acerca de las condiciones de la visita, y también solicitar los permisos correspondientes con la persona encargada de emitirlos.

Motivo y duración de la visita

Hay que establecer porqué es importante esta visita, qué objetivos tiene y bajo qué condiciones debe llevarse a cabo. Una visita programada y estructurada puede permitir obtener los mejores resultados. Hace unos días, tuve la oportunidad de asesorar a una familia sobre una visita, la primera experiencia no fue del todo positiva para ellos, ni para su pequeño hijo que fue llevado sin tener mayor información de la situación de su hermano y sin mucho apoyo durante la visita. En la siguiente visita pude recibirle y explicarle previo a entrar, estuve durante la visita y después de la visita observando al niño tranquilo en todo momento y menos ansioso. Las visitas no deben ser muy prolongadas, bastaran unos 10 o 20 minutos, sin embargo será importante preguntarle al niño que visita si quiere permanecer más tiempo o no, pero de ninguna forma obligarlo o forzarle a hacer la visita.

Brindar información clara

Es importante que el niño o niña tenga claro por qué va ir  de visita al hospital, así como también es importante explicarle cual es la condición de su hermano, explicarle cual es la enfermedad y preguntarle si hay algo más que le gustaría saber. Dosificar la información es también un paso clave para compartirle al niño de la forma mas certera lo que desea saber. Dado que el hospital es un espacio extraño para el niño que visita habrá que anticiparse y explicarle cómo es, qué podría ver estando ahí. Todo esto sin afán de asustarle o ponerle sobre alerta,  pero si evitando que algunas situaciones le tomen por sorpresa. Una herramienta de mucha utilidad puede ser los libros, como estos títulos “Cuando pasan cosas malas”, “Laura va al médico”, “El tigrecito enfermó” que permiten explicarle al niño porqué su hermano está en el hospital, por que ha enfermado y hacerle saber a la vez que por ejemplo no es su culpa que su hermano o familiar haya enfermado, que las personas adultas y los niños enferman, esto facilitara en el niño el hacerse a la idea de visitar el hospital. Nuevamente será importante trabajar de la mano con el equipo de asistencia médica y de psicología para que estén pendientes de la visita y de poder resolver alguna pregunta para la cual la familia no haya encontrado respuesta.

Otros elementos

Si el niño no está en disposición de hacer la visita ya sea por su edad, o porque no está suficientemente preparado para hacerla, podemos utilizar otros elementos como por ejemplo pedirle que realice un dibujo, una pequeña carta entre otros. Además  podemos usar los elementos de la tecnología los dispositivos móviles pueden servir para realizar videos, enviar notas de voz o fotografías, esto puede aliviar un poco la sensación de lejanía y puede ser un previo a realizar la visita, además tanto el paciente como el niño no sentirán que han permanecido distanciados durante mucho tiempo. Otra de las bondades de la tecnología es la realización de video llamadas, que pueden ser de mucha utilidad y beneficio, es importante al momento de hacer uso de la tecnología dentro del hospital asesorarse con el personal adecuado, pues en algunas áreas están restringidos estos dispositivos.

Consideración final

Realizar las visitas o mantener informado al niño que permanece en casa puede favorecer otros procesos como por ejemplo el duelo, la adaptación a la nueva situación familiar, disminuir alteraciones emocionales derivadas del desconocimiento y de la falta de atención.

Si no sabe qué hacer o cómo orientarse es importante que pida ayuda al personal calificado del hospital de forma tal que se pueda obtener un beneficio para ambas partes, guiarle de la mejor forma y que la experiencia lejos de resultar traumática se convierta en una experiencia positiva, terapéutica y de acompañamiento a quién está padeciendo una enfermedad y también para el niño o la niña que realice la visita.

Para mayor asesoramiento sobre estos temas y otros puede escribirnos a info@ninezprimero.org

Lic. Armando Arita
Psicólogo y Terapista lúdico
Experiencia en Cuidados Paliativos, duelo y tanatología.

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